Mitsuya Higa:“Hay una brecha entre nisei y sansei”
0 Comments Published by Unknown on martes, agosto 07, 2007 at 3:52 p.m..Vínculo a la nota original
Fecha de publicación: 11/11/2006 12:04:49
Torero, ex director y columnista de Perú Shimpo, analiza a la colectividad nikkei y se confiesa.
Lima - ipcdigital.com/Enrique Higa Sakuda
International Press: ¿Extrañas a la colonia japonesa de tus tiempos? ¿O crees que la colectividad, ahora, también tiene cosas buenas?
Mitsuya Higa: No, yo sí la extraño. La extraño en la cuestión de valores. Pienso que entre los sansei hay muchos elementos que dan a notar que los valores no se han transmitido adecuadamente. Aunque hay bastantes sansei que son casi como nisei, tienen los mismos valores.
IPC: Entonces para ti los sansei no están a la altura de sus padres y abuelos.
MH: No puedo generalizar, pero muchos sí. Por ejemplo, los nisei - como los issei - trabajaban en la institución por la institución nada más, no iban a una institución a sacar partido.
IPC: Trabajaban por amor a la camiseta.
MH: Claro. Y en todo caso iban por renombre, para llegar a ser presidente de tal institución, pero más allá nada. Ahora parece que no. Ahora los sansei dicen: "¿Y qué gano ahí?". Eso no significa que todos. Por eso a mí me parece muy bien el Movimiento de Menores del Estadio La Unión, ellos sí han inculcado valores. Los issei se preocuparon en transmitir valores a los nisei, pero ¿qué sucede entre los nisei y los sansei? Primeramente, los nisei, por la guerra, atravesaron situaciones difíciles, de sacrificio, pero les dan todo a manos llenas a los sansei, como diciendo "yo no quiero que sufran lo que yo sufrí".
IPC: ¿Los sansei han estado muy engreídos?
MH: Prácticamente. Y otra cosa: no les han transmitido los valores conversando. Asumir que por ser sansei ya tienen los valores, no es así, hay que transmitirlos. Y no lo han hecho. Por eso también hay esa diferencia entre nisei y sansei en el sentido de que como les han dado todo, no tienen ese espíritu de sacrificio, de perseverancia. Al contrario, ellos se quejan: "A mí no me dan, cómo le dan al otro". Ahí hay una brecha.
IPC: Para ti la responsabilidad la tienen los nisei por no saber transmitir valores.
MH: Sí, por supuesto. Ahí han fallado los nisei, por verles la carita (a los sansei) y pensar "ellos ya saben". No, no saben. Los valores se transmiten. A través de la palabra, de los gestos, de los hechos. Y eso no ha habido mucho.
IPC: Tú tienes una opinión negativa de los sansei...
MH: No, no, no de todos los sansei. Es que estoy viendo que eso se está extendiendo.
IPC: Entonces eres pesimista con respecto al futuro de la colectividad nikkei, porque los nisei ya se están quedando atrás y los sansei van a tomar el relevo.
MH: Lo que pasa es que esa colectividad de los nisei, como hasta ahora ha habido, es utópico que siga igual. Las cosas van cambiando.
IPC: Tú hablas de mantener los valores, pero eso puede dar la idea de un congelamiento en el tiempo.
MH: De alguna manera.
IPC: Probablemente los de tu generación están pensando en un mundo que ya no existe, y entonces uno se pregunta ¿qué quieren mantener? ¿lo que ya fue?
MH: No solamente ahora. Cuando han ido los (issei) japoneses (a Japón), unos 10, 15 ó 20 años después de la guerra, decían que el Japón antiguo estaba acá (en el Perú).
IPC: Pero cuando los de tu generación hablan de mantener los valores parece que quisieran reproducir el Japón antiguo, que ya no existe, en el Perú de hoy. ¿No te parece desfasado eso? El mundo es otro.
MH: Por supuesto, yo pienso que es desfasado. Yo me he dado cuenta de que el Japón de ahora no es el Japón fuerte de antes. Fuerte espiritualmente. ¿Quiénes son los más fuertes? Los que tienen de 25 a 35, 40 años. Ellos pueden ser generosos con los niños y también con los viejos. Cuando el fuerte es generoso con los dos extremos, es cuando esa sociedad es fuerte. Eso ha sido la sociedad japonesa. Pero ahora no. Ahora hay muchos suicidios de niños. Japón ya no es fuerte espiritualmente porque ya no atiende a los niños. El instinto de conservación de la vida es fuerte, hasta en los niños. Acá tú ves chicos violados, maltratados, que comen basura, pero no se suicidan. En cambio, en Japón lo tienen todo, pero los niños se suicidan, porque ese mundo en el que están viviendo no les gusta. La sociedad japonesa solo es para los jóvenes, para los fuertes. Entonces me parece que es una sociedad egoísta. Desde el punto de vista espiritual está fallando Japón. Es la debacle.
IPC: ¿Y crees que esos valores que hicieron fuerte a Japón todavía se encuentran en ciertos sectores de la colectividad?
MH: Se encuentran, pero también están decayendo.
IPC: Eso es lo que extrañas.
MH: Claro. Pero es una cosa natural. ¿Cómo les voy a pedir a mis hijos que sufran solamente para que fortalezcan su espíritu?
IPC: Pero hay una gran diferencia entre los de tu generación que fueron maltratados y discriminados por ser hijos de japoneses, y los de mi generación, que pudimos ir a colegios privados, estudiar en la universidad.
MH: Claro, todos los de mi generación prácticamente han estudiado en colegios fiscales, en primaria, y la media en las grandes unidades escolares. Y de ahí por supuesto a San Marcos y a la UNI, Católica ni hablar. Pero eso no es malo.
IPC: Claro, eso más bien revela progreso.
MH: Pero los de mi generación - por ejemplo ciclistas como (Teófilo) Toda, boxeadores como (Luis) Minami, toreros como yo - nos metíamos a todo y nos sentíamos capaces de hacerle frente a las cosas. En cambio, ahora no veo eso. Son muy cómodos. El único es Akio (1), si tú lo ves parece nisei. Es perseverante. En la vida para luchar tienes que ser así.
IPC: Pero los sansei no hemos tenido que luchar como los nisei porque ahora las cosas son más fáciles de conseguir. Las circunstancias son otras.
MH: Ortega y Gasset (2) decía: "Uno es uno y su circunstancia". ¿Cómo quieres tú ser igual que yo? No puede ser. Aunque sea tu hermano mellizo, a uno lo meten a un orfelinato, al otro lo llevan donde la tía que tiene plata, son dos mundos diferentes y los dos son diferentes. Y además, ¿qué culpa tienes tú de que las cosas sean más fáciles? Uno es uno y su circunstancia, entonces tengo que ver cuál es la circunstancia ahora, y cómo esa circunstancia está afectando a la persona, sobre todo a los que se están formando. Y lo malo es que los que ya estamos formados queremos que sea como antes, pero no puede ser. Es el devenir del tiempo.
IPC: ¿La viveza criolla está más extendida entre los sansei que entre los nisei?
MH: Ah sí, claro, por supuesto. Y más todavía cuando han convivido con los perujin. Es una cosa bien rara conmigo. Yo vivía en un barrio donde no había nisei, todos mis amigos eran perujin. Yo he estudiado en un colegio donde todos eran perujin. Sin embargo, yo siempre he mantenido los valores nikkei, y eso que no me los imponían.
IPC: Pero tú también eres perujin, tú has nacido en el Perú.
MH: Ah sí, pero en esas cosas tengo que hacer una salvedad. Por ejemplo, por mi circunstancia, por mi mundo, nunca he sentido orgullo de ser peruano. Yo sentía mucho maltrato de los perujin.
IPC: Tú has crecido medio resentido.
MH: Prácticamente. A veces me pregunto si yo me hice torero por eso, por una carga adentro que tenía que sacar, que romper. Cuando vivía en el Callao, en mi barrio no había nihonjin, estaba solo. Yo caminaba por la pared, siempre estaba así (mirando a todos lados, con miedo), porque iba caminando y ¡poc! sentía un cocacho, una patada, alguien te pegaba.
IPC: Solo por ser hijo de japonés.
MH: Sí, por ser nikkei. Estaba toda la efervescencia contra los japoneses y sobre todo en ese tiempo venían las películas...
IPC: Estás hablando de los años de la guerra.
MH: (19)41, 42, 43.
IPC: En las películas de guerra los japoneses siempre eran los malos.
MH: Y salvajes. Fíjate, yo siempre digo cómo es la alienación. Yo mismo miraba las películas y decía "japoneses conchesu..." (risas), no quería ser japonés. Hasta a uno que es japonés lo alienaban, imagínate como era para los otros.
IPC: Alguna vez te orinaron en el cine, ¿no?
MH: Sí, sí, en una película de guerra. Yo entiendo que no era la gente, era la manera en que la prensa y sobre todo las películas la alienaban. Siempre tenía que caminar en guardia. A pesar de eso no guardo resentimiento, pero tampoco es una etapa bonita como para recordar.
IPC: ¿Te sientes más peruano o más japonés? ¿O 50/50?
MH: Más español (3) creo (risas).
IPC: En realidad no te identificas mucho con el Perú ni con Japón.
MH: Yo me adapto en cualquier sitio. Yo no soy de esos que sienten nostalgia. En ningún sitio, ni acá ni en Nihon.
IPC: Pero sí sientes nostalgia de otros tiempos, quizá cuando todo era más puro o estaba menos contaminado.
MH: Ahora que hemos estado hablando de valores, ¿cuáles son los valores? Los valores que el Perú necesita - y toda la colectividad - para que una sociedad sea vivible, son la gratitud, el respeto y la lealtad.
IPC: Pero esos valores no son patrimonio de los nikkei ni de ningún grupo humano en particular.
MH: Lo que pasa es que eso era bien marcado dentro los nikkei, se hacía mucho hincapié. Ahorita mismo he estado viendo en el Estadio La Unión unos carteles: "Respeta a los mayores"; "no hagas lo que no quieres que te hagan".
IPC: ¿Cuál es tu patria?
MH:¿Mi patria? Yo digo que siento por Madrid una cosa que nunca he sentido por ningún sitio. Desde la primera vez. La primera vez que llegué a Madrid sentí que había llegado a mi sitio. Cuando me iba a Valencia, a Sevilla, a otro sitio mucho tiempo, ya quería regresar a Madrid. Y en Madrid yo no tenía familia, no tenía casa, vivía en una pensión. Las veces que he ido a Madrid, siempre he tenido la sensación de que estaba regresando, no yendo.
IPC: En la colectividad te has peleado con medio mundo por muchas cosas que dices y escribes, ¿te sientes un disidente, alguien ajeno, distante?
MH: Yo siempre digo: soy como el lobo estepario.
IPC: Hermann Hesse (4).
MH: Sí. Es mi circunstancia, por la manera en que he vivido, donde he vivido, cómo he vivido.
IPC: ¿Por qué como el lobo estepario?
MH: Yo digo, mis hijas, mis hermanos... Yo soy un huevón que puede vivir solo en cualquier sitio. Yo no tengo nostalgia ni me amedrenta la soledad. Yo puedo vivir en una isla solo y no me pasa nada, no me voy a volver loco. Cuando lo miro bien, pienso que eso es una fortaleza y me doy cuenta de que no todos la tienen. Yo también sufro cosas, decepciones, pero yo las absorbo. Y no me rompen. Eso me hace diferente al resto de la gente. ¿Qué cosa tengo que hacer si así soy? ¿Tengo que hacerme como los demás? No puedo. Simplemente así soy. Lo que yo no quisiera es estar vegetando. Eso sí me jode. ¿Para qué quiero vivir 90, 100 años así (como un vegetal)? No pues. Seguir lúcido.
IPC: Tú eres así pues.
MH: Es una cuestión natural. Por ejemplo, que no haya sentido tanto apego por mi mamá, pero no me lo voy a inventar pues. Simplemente es así. La quiero de una manera diferente.
IPC: Cada uno es como es, ¿no?
MH: Claro, pero lo trágico es que alguna gente quiere ser lo que no es.
(1) Akio Tamashiro, laureado karateka sansei.
(2) José Ortega y Gasset, filósofo español.
(3) Mitsuya Higa viajó a España a principios de los años 60 para hacerse torero. Vivió una década en Madrid.
(4) Autor de "El lobo estepario".
Vía: ipcdigital.com
Fecha de publicación: 11/11/2006 12:04:49
Torero, ex director y columnista de Perú Shimpo, analiza a la colectividad nikkei y se confiesa.
Lima - ipcdigital.com/Enrique Higa Sakuda
International Press: ¿Extrañas a la colonia japonesa de tus tiempos? ¿O crees que la colectividad, ahora, también tiene cosas buenas?
Mitsuya Higa: No, yo sí la extraño. La extraño en la cuestión de valores. Pienso que entre los sansei hay muchos elementos que dan a notar que los valores no se han transmitido adecuadamente. Aunque hay bastantes sansei que son casi como nisei, tienen los mismos valores.
IPC: Entonces para ti los sansei no están a la altura de sus padres y abuelos.
MH: No puedo generalizar, pero muchos sí. Por ejemplo, los nisei - como los issei - trabajaban en la institución por la institución nada más, no iban a una institución a sacar partido.
IPC: Trabajaban por amor a la camiseta.
MH: Claro. Y en todo caso iban por renombre, para llegar a ser presidente de tal institución, pero más allá nada. Ahora parece que no. Ahora los sansei dicen: "¿Y qué gano ahí?". Eso no significa que todos. Por eso a mí me parece muy bien el Movimiento de Menores del Estadio La Unión, ellos sí han inculcado valores. Los issei se preocuparon en transmitir valores a los nisei, pero ¿qué sucede entre los nisei y los sansei? Primeramente, los nisei, por la guerra, atravesaron situaciones difíciles, de sacrificio, pero les dan todo a manos llenas a los sansei, como diciendo "yo no quiero que sufran lo que yo sufrí".
IPC: ¿Los sansei han estado muy engreídos?
MH: Prácticamente. Y otra cosa: no les han transmitido los valores conversando. Asumir que por ser sansei ya tienen los valores, no es así, hay que transmitirlos. Y no lo han hecho. Por eso también hay esa diferencia entre nisei y sansei en el sentido de que como les han dado todo, no tienen ese espíritu de sacrificio, de perseverancia. Al contrario, ellos se quejan: "A mí no me dan, cómo le dan al otro". Ahí hay una brecha.
IPC: Para ti la responsabilidad la tienen los nisei por no saber transmitir valores.
MH: Sí, por supuesto. Ahí han fallado los nisei, por verles la carita (a los sansei) y pensar "ellos ya saben". No, no saben. Los valores se transmiten. A través de la palabra, de los gestos, de los hechos. Y eso no ha habido mucho.
IPC: Tú tienes una opinión negativa de los sansei...
MH: No, no, no de todos los sansei. Es que estoy viendo que eso se está extendiendo.
IPC: Entonces eres pesimista con respecto al futuro de la colectividad nikkei, porque los nisei ya se están quedando atrás y los sansei van a tomar el relevo.
MH: Lo que pasa es que esa colectividad de los nisei, como hasta ahora ha habido, es utópico que siga igual. Las cosas van cambiando.
IPC: Tú hablas de mantener los valores, pero eso puede dar la idea de un congelamiento en el tiempo.
MH: De alguna manera.
IPC: Probablemente los de tu generación están pensando en un mundo que ya no existe, y entonces uno se pregunta ¿qué quieren mantener? ¿lo que ya fue?
MH: No solamente ahora. Cuando han ido los (issei) japoneses (a Japón), unos 10, 15 ó 20 años después de la guerra, decían que el Japón antiguo estaba acá (en el Perú).
IPC: Pero cuando los de tu generación hablan de mantener los valores parece que quisieran reproducir el Japón antiguo, que ya no existe, en el Perú de hoy. ¿No te parece desfasado eso? El mundo es otro.
MH: Por supuesto, yo pienso que es desfasado. Yo me he dado cuenta de que el Japón de ahora no es el Japón fuerte de antes. Fuerte espiritualmente. ¿Quiénes son los más fuertes? Los que tienen de 25 a 35, 40 años. Ellos pueden ser generosos con los niños y también con los viejos. Cuando el fuerte es generoso con los dos extremos, es cuando esa sociedad es fuerte. Eso ha sido la sociedad japonesa. Pero ahora no. Ahora hay muchos suicidios de niños. Japón ya no es fuerte espiritualmente porque ya no atiende a los niños. El instinto de conservación de la vida es fuerte, hasta en los niños. Acá tú ves chicos violados, maltratados, que comen basura, pero no se suicidan. En cambio, en Japón lo tienen todo, pero los niños se suicidan, porque ese mundo en el que están viviendo no les gusta. La sociedad japonesa solo es para los jóvenes, para los fuertes. Entonces me parece que es una sociedad egoísta. Desde el punto de vista espiritual está fallando Japón. Es la debacle.
IPC: ¿Y crees que esos valores que hicieron fuerte a Japón todavía se encuentran en ciertos sectores de la colectividad?
MH: Se encuentran, pero también están decayendo.
IPC: Eso es lo que extrañas.
MH: Claro. Pero es una cosa natural. ¿Cómo les voy a pedir a mis hijos que sufran solamente para que fortalezcan su espíritu?
IPC: Pero hay una gran diferencia entre los de tu generación que fueron maltratados y discriminados por ser hijos de japoneses, y los de mi generación, que pudimos ir a colegios privados, estudiar en la universidad.
MH: Claro, todos los de mi generación prácticamente han estudiado en colegios fiscales, en primaria, y la media en las grandes unidades escolares. Y de ahí por supuesto a San Marcos y a la UNI, Católica ni hablar. Pero eso no es malo.
IPC: Claro, eso más bien revela progreso.
MH: Pero los de mi generación - por ejemplo ciclistas como (Teófilo) Toda, boxeadores como (Luis) Minami, toreros como yo - nos metíamos a todo y nos sentíamos capaces de hacerle frente a las cosas. En cambio, ahora no veo eso. Son muy cómodos. El único es Akio (1), si tú lo ves parece nisei. Es perseverante. En la vida para luchar tienes que ser así.
IPC: Pero los sansei no hemos tenido que luchar como los nisei porque ahora las cosas son más fáciles de conseguir. Las circunstancias son otras.
MH: Ortega y Gasset (2) decía: "Uno es uno y su circunstancia". ¿Cómo quieres tú ser igual que yo? No puede ser. Aunque sea tu hermano mellizo, a uno lo meten a un orfelinato, al otro lo llevan donde la tía que tiene plata, son dos mundos diferentes y los dos son diferentes. Y además, ¿qué culpa tienes tú de que las cosas sean más fáciles? Uno es uno y su circunstancia, entonces tengo que ver cuál es la circunstancia ahora, y cómo esa circunstancia está afectando a la persona, sobre todo a los que se están formando. Y lo malo es que los que ya estamos formados queremos que sea como antes, pero no puede ser. Es el devenir del tiempo.
IPC: ¿La viveza criolla está más extendida entre los sansei que entre los nisei?
MH: Ah sí, claro, por supuesto. Y más todavía cuando han convivido con los perujin. Es una cosa bien rara conmigo. Yo vivía en un barrio donde no había nisei, todos mis amigos eran perujin. Yo he estudiado en un colegio donde todos eran perujin. Sin embargo, yo siempre he mantenido los valores nikkei, y eso que no me los imponían.
IPC: Pero tú también eres perujin, tú has nacido en el Perú.
MH: Ah sí, pero en esas cosas tengo que hacer una salvedad. Por ejemplo, por mi circunstancia, por mi mundo, nunca he sentido orgullo de ser peruano. Yo sentía mucho maltrato de los perujin.
IPC: Tú has crecido medio resentido.
MH: Prácticamente. A veces me pregunto si yo me hice torero por eso, por una carga adentro que tenía que sacar, que romper. Cuando vivía en el Callao, en mi barrio no había nihonjin, estaba solo. Yo caminaba por la pared, siempre estaba así (mirando a todos lados, con miedo), porque iba caminando y ¡poc! sentía un cocacho, una patada, alguien te pegaba.
IPC: Solo por ser hijo de japonés.
MH: Sí, por ser nikkei. Estaba toda la efervescencia contra los japoneses y sobre todo en ese tiempo venían las películas...
IPC: Estás hablando de los años de la guerra.
MH: (19)41, 42, 43.
IPC: En las películas de guerra los japoneses siempre eran los malos.
MH: Y salvajes. Fíjate, yo siempre digo cómo es la alienación. Yo mismo miraba las películas y decía "japoneses conchesu..." (risas), no quería ser japonés. Hasta a uno que es japonés lo alienaban, imagínate como era para los otros.
IPC: Alguna vez te orinaron en el cine, ¿no?
MH: Sí, sí, en una película de guerra. Yo entiendo que no era la gente, era la manera en que la prensa y sobre todo las películas la alienaban. Siempre tenía que caminar en guardia. A pesar de eso no guardo resentimiento, pero tampoco es una etapa bonita como para recordar.
IPC: ¿Te sientes más peruano o más japonés? ¿O 50/50?
MH: Más español (3) creo (risas).
IPC: En realidad no te identificas mucho con el Perú ni con Japón.
MH: Yo me adapto en cualquier sitio. Yo no soy de esos que sienten nostalgia. En ningún sitio, ni acá ni en Nihon.
IPC: Pero sí sientes nostalgia de otros tiempos, quizá cuando todo era más puro o estaba menos contaminado.
MH: Ahora que hemos estado hablando de valores, ¿cuáles son los valores? Los valores que el Perú necesita - y toda la colectividad - para que una sociedad sea vivible, son la gratitud, el respeto y la lealtad.
IPC: Pero esos valores no son patrimonio de los nikkei ni de ningún grupo humano en particular.
MH: Lo que pasa es que eso era bien marcado dentro los nikkei, se hacía mucho hincapié. Ahorita mismo he estado viendo en el Estadio La Unión unos carteles: "Respeta a los mayores"; "no hagas lo que no quieres que te hagan".
IPC: ¿Cuál es tu patria?
MH:¿Mi patria? Yo digo que siento por Madrid una cosa que nunca he sentido por ningún sitio. Desde la primera vez. La primera vez que llegué a Madrid sentí que había llegado a mi sitio. Cuando me iba a Valencia, a Sevilla, a otro sitio mucho tiempo, ya quería regresar a Madrid. Y en Madrid yo no tenía familia, no tenía casa, vivía en una pensión. Las veces que he ido a Madrid, siempre he tenido la sensación de que estaba regresando, no yendo.
IPC: En la colectividad te has peleado con medio mundo por muchas cosas que dices y escribes, ¿te sientes un disidente, alguien ajeno, distante?
MH: Yo siempre digo: soy como el lobo estepario.
IPC: Hermann Hesse (4).
MH: Sí. Es mi circunstancia, por la manera en que he vivido, donde he vivido, cómo he vivido.
IPC: ¿Por qué como el lobo estepario?
MH: Yo digo, mis hijas, mis hermanos... Yo soy un huevón que puede vivir solo en cualquier sitio. Yo no tengo nostalgia ni me amedrenta la soledad. Yo puedo vivir en una isla solo y no me pasa nada, no me voy a volver loco. Cuando lo miro bien, pienso que eso es una fortaleza y me doy cuenta de que no todos la tienen. Yo también sufro cosas, decepciones, pero yo las absorbo. Y no me rompen. Eso me hace diferente al resto de la gente. ¿Qué cosa tengo que hacer si así soy? ¿Tengo que hacerme como los demás? No puedo. Simplemente así soy. Lo que yo no quisiera es estar vegetando. Eso sí me jode. ¿Para qué quiero vivir 90, 100 años así (como un vegetal)? No pues. Seguir lúcido.
IPC: Tú eres así pues.
MH: Es una cuestión natural. Por ejemplo, que no haya sentido tanto apego por mi mamá, pero no me lo voy a inventar pues. Simplemente es así. La quiero de una manera diferente.
IPC: Cada uno es como es, ¿no?
MH: Claro, pero lo trágico es que alguna gente quiere ser lo que no es.
(1) Akio Tamashiro, laureado karateka sansei.
(2) José Ortega y Gasset, filósofo español.
(3) Mitsuya Higa viajó a España a principios de los años 60 para hacerse torero. Vivió una década en Madrid.
(4) Autor de "El lobo estepario".
Vía: ipcdigital.com
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Durante el aniversario, el alcalde de la ciudad instó al gobierno de Shinzo Abe a proteger la Constitución pacifista
Por: EFE y AFP
07/08/2007
TOKIO.-Japón recordó a las 253 mil víctimas de Hiroshima en el 62 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica con diferencias sobre la anunciada reforma de la Constitución pacifista, pero total unidad contra la proliferación nuclear.
Las 45 mil personas que se concentraron en el Parque de la Paz de Hiroshima guardaron un minuto de silencio a las 8:15 hora local, exactamente en el mismo momento en que el 6 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzaba sobre esta ciudad la primera bomba atómica contra población civil.
Instantes antes se habían instalado en el monumento del parque dos nuevos libros con los nombres de las últimas cinco mil 221 víctimas añadidas este año a la lista del total de personas que perdieron la vida directa o indirectamente por esta tragedia, que el primer año causó la muerte de 140 mil residentes.
El acto conmemorativo sirvió para rendir homenaje a los fallecidos, para que los supervivientes presentes revivieran los hechos y para mostrar la unidad de todo el espectro político respecto a la conveniencia de que no proliferen las armas nucleares en el mundo.
Pero el acontecimiento también evidenció las posturas enfrentadas que mantiene la clase política japonesa sobre el proyecto del primer ministro, Shinzo Abe, líder del Partido Liberal Demócrata (PLD), de reformar de la actual Carta Magna y, en particular, su artículo 9, por el que se renuncia a la guerra y a un ejército.
Esta iniciativa es uno de los pilares clave del programa electoral del primer ministro para esta legislatura.
El alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, del Partido Social Demócrata (PSD), instó al gobierno a "proteger" la actual Constitución pacifista, de la que, aseguró, Japón debería sentirse "orgulloso", y a "decir claramente no a las equivocadas políticas de Estados Unidos".
Una encuesta publicada este año por el diario liberal Asahi con motivo del 60 aniversario de la Carta Magna reveló que 78 por ciento de los japoneses cree que el Artículo 9 había contribuido a la paz en el país durante las últimas seis décadas.
Akiba urgió también al Ejecutivo a trabajar por el desmantelamiento de todos los arsenales nucleares del mundo, una "obligación" de Japón, según sus palabras, por ser el único país que ha sufrido por la bomba atómica.
El alcalde de Hiroshima advirtió de que la actual proliferación nuclear que experimenta el mundo se debe a "un puñado de líderes pasados de moda que están dando su espalda a la realidad de la bomba atómica y el mensaje de los hibakusha (los damnificados japoneses)".
"Para que nadie sufra como nosotros", explicó el alcalde, que en un momento de su discurso llegó a asegurar que "Hiroshima era un infierno donde los que consiguieron sobrevivir envidiaban a los muertos".
El primer ministro nipón, por su parte, ratificó en su intervención en la ceremonia su determinación para combatir la proliferación nuclear y apostó por mantener los tres principios anti nucleares que Japón abrazó tras la II Guerra Mundial: no posesión, no producción y no circulación por el país de armas nucleares.
Vía: El Excélsior
Durante el aniversario, el alcalde de la ciudad instó al gobierno de Shinzo Abe a proteger la Constitución pacifista
Por: EFE y AFP
07/08/2007
TOKIO.-Japón recordó a las 253 mil víctimas de Hiroshima en el 62 aniversario del lanzamiento de la bomba atómica con diferencias sobre la anunciada reforma de la Constitución pacifista, pero total unidad contra la proliferación nuclear.
Las 45 mil personas que se concentraron en el Parque de la Paz de Hiroshima guardaron un minuto de silencio a las 8:15 hora local, exactamente en el mismo momento en que el 6 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzaba sobre esta ciudad la primera bomba atómica contra población civil.
Instantes antes se habían instalado en el monumento del parque dos nuevos libros con los nombres de las últimas cinco mil 221 víctimas añadidas este año a la lista del total de personas que perdieron la vida directa o indirectamente por esta tragedia, que el primer año causó la muerte de 140 mil residentes.
El acto conmemorativo sirvió para rendir homenaje a los fallecidos, para que los supervivientes presentes revivieran los hechos y para mostrar la unidad de todo el espectro político respecto a la conveniencia de que no proliferen las armas nucleares en el mundo.
Pero el acontecimiento también evidenció las posturas enfrentadas que mantiene la clase política japonesa sobre el proyecto del primer ministro, Shinzo Abe, líder del Partido Liberal Demócrata (PLD), de reformar de la actual Carta Magna y, en particular, su artículo 9, por el que se renuncia a la guerra y a un ejército.
Esta iniciativa es uno de los pilares clave del programa electoral del primer ministro para esta legislatura.
El alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba, del Partido Social Demócrata (PSD), instó al gobierno a "proteger" la actual Constitución pacifista, de la que, aseguró, Japón debería sentirse "orgulloso", y a "decir claramente no a las equivocadas políticas de Estados Unidos".
Una encuesta publicada este año por el diario liberal Asahi con motivo del 60 aniversario de la Carta Magna reveló que 78 por ciento de los japoneses cree que el Artículo 9 había contribuido a la paz en el país durante las últimas seis décadas.
Akiba urgió también al Ejecutivo a trabajar por el desmantelamiento de todos los arsenales nucleares del mundo, una "obligación" de Japón, según sus palabras, por ser el único país que ha sufrido por la bomba atómica.
El alcalde de Hiroshima advirtió de que la actual proliferación nuclear que experimenta el mundo se debe a "un puñado de líderes pasados de moda que están dando su espalda a la realidad de la bomba atómica y el mensaje de los hibakusha (los damnificados japoneses)".
"Para que nadie sufra como nosotros", explicó el alcalde, que en un momento de su discurso llegó a asegurar que "Hiroshima era un infierno donde los que consiguieron sobrevivir envidiaban a los muertos".
El primer ministro nipón, por su parte, ratificó en su intervención en la ceremonia su determinación para combatir la proliferación nuclear y apostó por mantener los tres principios anti nucleares que Japón abrazó tras la II Guerra Mundial: no posesión, no producción y no circulación por el país de armas nucleares.
Vía: El Excélsior
Etiquetas: Bomba Atómica, Conflictos Bélicos, Desastres, Japón, Paz, Segunda Guerra Mundial, Sociedad
Ven injusta ley contra taquerías en EU
0 Comments Published by Unknown on lunes, agosto 06, 2007 at 7:00 p.m..Vínculo a la nota original
HOUSTON, Texas.— Cientos de pequeños empresarios hispanos consideran que la ley estatal que regula la venta ambulante de alimentos, que entrará en vigor próximamente, pondrá en peligro el futuro económico de sus familias.
El Congreso de Texas aprobó el pasado mes de mayo el anteproyecto HB 3672, que exige a las taquerías ambulantes en ciudades con una población mayor a los 2.8 millones de personas que acaten ciertas normas sanitarias.
La ley obliga a los ambulantes a que sus unidades móviles pasen una inspección obligatoria cada 24 horas.
También, a que el dueño de la taquería móvil muestre un permiso firmado por el propietario de un inmueble cercano (90 metros aproximadamente) al área donde estará su unidad para que los comensales puedan usar los servicios higiénicos.
Para Estela Jiménez, activista y líder de la recién formada Asociación de Taquerías Móviles de Houston, esta ley es “injusta” y “discriminatoria” porque sus requisitos “serán difíciles de acatar”.
“Movilizar las unidades a los lugares de saneamiento significa un gasto significativo porque muchos de los dueños de estas taquerías no tienen camionetas para transportarlas. Además, quién va a querer alquilar o prestar un baño privado para que se convierta en público”, cuestionó.
La ley HB 3672, presentada por el representante Dwayne Bohac, requiere también que los comerciantes ambulantes mantengan en vigor una póliza de seguro automotor.
Jiménez denunció que la intención de esta ley tiene intereses creados por parte de varias asociaciones de restaurantes del área que apoyaron económicamente la campaña política de Bohac. “Habría que preguntarse cómo es posible que esta medida, que se supone está confeccionada para todo el estado, afecte solamente a Houston, en donde existe mayor cantidad de taquerías ambulantes que en cualquier otra ciudad de Texas”, dijo Jiménez.
Según Mario Rodríguez, abogado de la Asociación de Taquerías Móviles de Houston, para revocar esta ley primero hay que encontrar más elementos sólidos para que un tribunal federal estudie esa posibilidad.
“La próxima semana presentaremos a un juez federal una orden de restricción temporal para que la medida no entre en efecto el 1 de septiembre como estaba establecido”, dijo. Luego habrá que presentar argumentos y probar que atentan contra la Constitución de este país, como por ejemplo el hecho de que esta ley sólo afecta de manera sustancial a una región y no a todo el estado”, agregó.
Desde que se supo que la HB 3672 había sido aprobada por el pleno del legislativo de Texas, se han llevado a cabo varias manifestaciones en diferentes lugares de Houston, desde la oficina del representante Bohac a las instalaciones del ayuntamiento.
Napoleón Presa es uno de los propietarios de taquerías ambulantes que ha participado en varias marchas de protesta porque, según cuenta, su familia depende de ese negocio desde hace años.
“Nosotros no somos delincuentes, tampoco existe un caso de envenenamiento o de salubridad para que se nos trate de esa manera. La policía y los bomberos ya nos están acosando y a veces nos tratan como si fuéramos delincuentes”, aseguró Presa.
Hermelinda Patiño, también propietaria de una de estas unidades móviles, cree que no podrá acatar los requisitos porque su negocio, ubicado al norte de la ciudad, no le rinde los suficientes dividendos.
La Asociación de Taquerías Móviles de Houston calcula que deben existir más de 700 taquerías móviles en el condado Harris, donde se asienta Houston, y de esa cifra, más de 200 podrían dejar de funcionar si la HB 3672 entra en vigor.
HOUSTON, Texas.— Cientos de pequeños empresarios hispanos consideran que la ley estatal que regula la venta ambulante de alimentos, que entrará en vigor próximamente, pondrá en peligro el futuro económico de sus familias.
El Congreso de Texas aprobó el pasado mes de mayo el anteproyecto HB 3672, que exige a las taquerías ambulantes en ciudades con una población mayor a los 2.8 millones de personas que acaten ciertas normas sanitarias.
La ley obliga a los ambulantes a que sus unidades móviles pasen una inspección obligatoria cada 24 horas.
También, a que el dueño de la taquería móvil muestre un permiso firmado por el propietario de un inmueble cercano (90 metros aproximadamente) al área donde estará su unidad para que los comensales puedan usar los servicios higiénicos.
Para Estela Jiménez, activista y líder de la recién formada Asociación de Taquerías Móviles de Houston, esta ley es “injusta” y “discriminatoria” porque sus requisitos “serán difíciles de acatar”.
“Movilizar las unidades a los lugares de saneamiento significa un gasto significativo porque muchos de los dueños de estas taquerías no tienen camionetas para transportarlas. Además, quién va a querer alquilar o prestar un baño privado para que se convierta en público”, cuestionó.
La ley HB 3672, presentada por el representante Dwayne Bohac, requiere también que los comerciantes ambulantes mantengan en vigor una póliza de seguro automotor.
Jiménez denunció que la intención de esta ley tiene intereses creados por parte de varias asociaciones de restaurantes del área que apoyaron económicamente la campaña política de Bohac. “Habría que preguntarse cómo es posible que esta medida, que se supone está confeccionada para todo el estado, afecte solamente a Houston, en donde existe mayor cantidad de taquerías ambulantes que en cualquier otra ciudad de Texas”, dijo Jiménez.
Según Mario Rodríguez, abogado de la Asociación de Taquerías Móviles de Houston, para revocar esta ley primero hay que encontrar más elementos sólidos para que un tribunal federal estudie esa posibilidad.
“La próxima semana presentaremos a un juez federal una orden de restricción temporal para que la medida no entre en efecto el 1 de septiembre como estaba establecido”, dijo. Luego habrá que presentar argumentos y probar que atentan contra la Constitución de este país, como por ejemplo el hecho de que esta ley sólo afecta de manera sustancial a una región y no a todo el estado”, agregó.
Desde que se supo que la HB 3672 había sido aprobada por el pleno del legislativo de Texas, se han llevado a cabo varias manifestaciones en diferentes lugares de Houston, desde la oficina del representante Bohac a las instalaciones del ayuntamiento.
Napoleón Presa es uno de los propietarios de taquerías ambulantes que ha participado en varias marchas de protesta porque, según cuenta, su familia depende de ese negocio desde hace años.
“Nosotros no somos delincuentes, tampoco existe un caso de envenenamiento o de salubridad para que se nos trate de esa manera. La policía y los bomberos ya nos están acosando y a veces nos tratan como si fuéramos delincuentes”, aseguró Presa.
Hermelinda Patiño, también propietaria de una de estas unidades móviles, cree que no podrá acatar los requisitos porque su negocio, ubicado al norte de la ciudad, no le rinde los suficientes dividendos.
La Asociación de Taquerías Móviles de Houston calcula que deben existir más de 700 taquerías móviles en el condado Harris, donde se asienta Houston, y de esa cifra, más de 200 podrían dejar de funcionar si la HB 3672 entra en vigor.
Vía: El Universal
Etiquetas: Comercio, EU, Industria Alimenticia, México, Políticas Sanitarias, Proteccionismo Oficial, Sociedad
El amor también es una adicción
0 Comments Published by Unknown on martes, julio 31, 2007 at 2:53 p.m..Vínculo a la nota original
De acuerdo con expertos de EU, los efectos del amor son similares a los causados por la adicción al alcohol o las drogas, y que incluso un recién enamorado produce niveles de serotonina 40 % más bajos que lo normal, al igual que quienes sufren de trastornos obsesivo compulsivos.
Redacción / El Economista.com.mx
La ciencia está comenzando a analizar los mecanismos internos del cerebro cuando estamos enamorados y desde distintas perspectivas, estudiando sistemas neurológicos, mensajeros químicos y la biología de las recompensas.
En 2000, dos científicos de Londres seleccionaron a 70 personas que se encontraban en las primeras etapas de enamoramiento y observaron sus cerebros a través de equipos de resonancia magnética. Las imágenes que obtuvieron son, según se cree, las primeras imágenes de la ciencia del cerebro enamorado.
Así vieron que la sensación de estar enamorado es algo muy parecido a la adicción al alcohol o las drogas. Todos los animales se aparean. El sistema más primitivo del cerebro, que tienen hasta los reptiles, sabe que necesita reproducirse. Las tortugas lo hacen pero ponen sus huevos en la arena y luego regresan al mar y nunca más vuelven a ver a su pareja.
El cerebro humano es más complejo, ya que cuenta con sistemas nerviosos adicionales que buscan el romance mientras que otros buscan la comodidad y la compañía y otros simplemente quieren algo temporario. Con todo, la química entre dos personas no se reduce simplemente a una cuestión de moléculas que se mueven dentro del cerebro. La atracción también se ve condicionada por la historia personal. “Nuestros padres ejercen un efecto importante” explica la antropóloga de la Universidad de Rutgers, EE.UU., que se dedica a estudiar la atracción humana.
Primero tiene lugar la atracción inicial, la “chispa”. Luego sobreviene el apasionamiento, el romance, esa magia única que hace que dos personas no puedan dejar de pensar en la otra. El cerebro recurre entonces a todo su arsenal químico para centrar su atención en una persona, dando la espalda a todas las demás.
“La pasión dura por lo menos algunos meses, con un tope de entre dos y cuatro años” asegura el investigador Arthur Aron, psicólogo de la Universidad de Nueva York, en EE.UU.. Cuando ésta desaparece, es reemplazada por algo más estable, lo que se conoce como compañerismo.
Las fuerzas de la atracción son misteriosas en muchos sentidos, pero los científicos saben algunas cosas, de todos modos. Estudios mostraron que las mujeres prefieren a los hombres de rostros simétricos y que a éstos les gustan las exponentes del sexo femenino proporcionadas en lo que tiene que ver con la relación cintura-cadera. Un estudio llegó a mostrar también que las mujeres se fascinan por determinado olor en la camisa de un hombre.
Por otro lado, según un estudio publicado en Psychological Medicine, la gente que acaba de enamorarse tiene niveles de serotonina 40 % más bajos que lo normal, al igual que quienes sufren de trastornos obsesivo compulsivos.
Vía: El Economista
De acuerdo con expertos de EU, los efectos del amor son similares a los causados por la adicción al alcohol o las drogas, y que incluso un recién enamorado produce niveles de serotonina 40 % más bajos que lo normal, al igual que quienes sufren de trastornos obsesivo compulsivos.
Redacción / El Economista.com.mx
La ciencia está comenzando a analizar los mecanismos internos del cerebro cuando estamos enamorados y desde distintas perspectivas, estudiando sistemas neurológicos, mensajeros químicos y la biología de las recompensas.
En 2000, dos científicos de Londres seleccionaron a 70 personas que se encontraban en las primeras etapas de enamoramiento y observaron sus cerebros a través de equipos de resonancia magnética. Las imágenes que obtuvieron son, según se cree, las primeras imágenes de la ciencia del cerebro enamorado.
Así vieron que la sensación de estar enamorado es algo muy parecido a la adicción al alcohol o las drogas. Todos los animales se aparean. El sistema más primitivo del cerebro, que tienen hasta los reptiles, sabe que necesita reproducirse. Las tortugas lo hacen pero ponen sus huevos en la arena y luego regresan al mar y nunca más vuelven a ver a su pareja.
El cerebro humano es más complejo, ya que cuenta con sistemas nerviosos adicionales que buscan el romance mientras que otros buscan la comodidad y la compañía y otros simplemente quieren algo temporario. Con todo, la química entre dos personas no se reduce simplemente a una cuestión de moléculas que se mueven dentro del cerebro. La atracción también se ve condicionada por la historia personal. “Nuestros padres ejercen un efecto importante” explica la antropóloga de la Universidad de Rutgers, EE.UU., que se dedica a estudiar la atracción humana.
Primero tiene lugar la atracción inicial, la “chispa”. Luego sobreviene el apasionamiento, el romance, esa magia única que hace que dos personas no puedan dejar de pensar en la otra. El cerebro recurre entonces a todo su arsenal químico para centrar su atención en una persona, dando la espalda a todas las demás.
“La pasión dura por lo menos algunos meses, con un tope de entre dos y cuatro años” asegura el investigador Arthur Aron, psicólogo de la Universidad de Nueva York, en EE.UU.. Cuando ésta desaparece, es reemplazada por algo más estable, lo que se conoce como compañerismo.
Las fuerzas de la atracción son misteriosas en muchos sentidos, pero los científicos saben algunas cosas, de todos modos. Estudios mostraron que las mujeres prefieren a los hombres de rostros simétricos y que a éstos les gustan las exponentes del sexo femenino proporcionadas en lo que tiene que ver con la relación cintura-cadera. Un estudio llegó a mostrar también que las mujeres se fascinan por determinado olor en la camisa de un hombre.
Por otro lado, según un estudio publicado en Psychological Medicine, la gente que acaba de enamorarse tiene niveles de serotonina 40 % más bajos que lo normal, al igual que quienes sufren de trastornos obsesivo compulsivos.
Vía: El Economista
Etiquetas: Investigación, Sexualidad, Sociedad
